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Ramón Espantaleón
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Galería de Ramón Espantaleón
Crítico, observador, y sensible a su entorno, ESPANTALEÓN presenta su última colección, First Apple, expresando su particular visión sobre uno de los acontecimientos más importantes de la historia del nuevo milenio: el atentado terrorista del 11-S de la ciudad de Nueva York, un triste evento que le tocó vivir desde los Estados Unidos, y que siguió en directo a través de la televisión, viendo cómo caían uno de los símbolos de la arquitectura del siglo XX y cómo la ciudad considerada como el centro del mundo moderno se cubría de una grisácea nube de polvo, cenizas y tierra. Años más tarde, coincidiendo en la ciudad de Madrid, ESPANTALEÓN revive, también en directo, la tragedia del atentado terrorista del 11-M, volviendo a generar en él la sensación de caos, fragilidad y vulnerabilidad.
Quedándose con esas sensaciones y alimentándose del espíritu de superación y de la capacidad de regeneración de dos ciudades que admira y que han marcado su vida, ESPANTALEÓN decide proyectar, a meses de cumplirse el décimo aniversario del 11-S, sus sentimientos hacia dicha tragedia a través de 11 propuestas artísticas de diversas proporciones en las que presenta diferentes motivos alegóricos y símbolos de la ciudad de Nueva York.
La base de First Apple (220 cm x 34 cm) es una representación volumétrica de Manhattan que tiene la misma proporción a escala de las Torres Gemelas, y así como éstas desaparecieron y en el espacio que dejaron, está resurgiendo una nueva construcción, ESPANTALEÓN genera con sus propias manos la representación volumétrica de Manhattan en barro para luego destruirla y crear, a partir de esa destrucción y a través de moldes, nuevas reproducciones convertidas en lienzos sobre los que dibuja sus impresiones.
Para construir esa base, ESPANTALEÓN, a partir de sus conocimientos arquitectónicos, realiza un riguroso estudio volumétrico de la isla de Manhattan en el que hace un cálculo exhaustivo y detallista del urbanismo de la ciudad, observando que el ancho de cada calle (32 metros aproximadamente) es la mitad del ancho de cada manzana (64 metros aproximadamente). A su vez, observó que cada manzana, generalmente, está compuesta por dos edificios en su anchura, por lo que se elige como unidad volumétrica 32 x 32 metros que obviamente coincide, generalmente, con el espacio que abarca cada edificio. Escogiendo una escala de 1/65.000, el artista crea píxeles de 5 x 5 mm, y luego midió las alturas de todos los edificios que abarca el área de estudio, 31.920 unidades, para crear una interpretación volumétrica pixelada de cada manzana.
ESPANTALEÓN escoge el barro para crear la base porque, dado su carácter plástico, aporta un movimiento natural a toda la obra, quitándole la rigidez que le pudiera dar otros materiales como la madera o el metal. Una vez creado el modelo, se crearon moldes de silicona para posteriormente reproducir la obra en resina epoxi y poliuretano. El resultado final es la representación volumétrica de Manhattan, que gracias a los diferentes volúmenes que la componen, se convierten en un lienzo pixelado en 3D sobre el cual el artista dibuja reinterpretando la técnica del puntillismo.
El arte del puntillismo buscaba la reconciliación de los rígidos principios del dibujo con los principios ópticos intuidos por los grandes coloristas. Basándose en esta idea, y queriendo reflejar la actual era digital, ESPANTALEÓN sustituye el concepto del punto por el del pixel, dibujando diferentes percepciones de la nueva New York solamente en la parte superior de los pixeles volumétricos, generando contraste de luz y una sutil sensación de movimiento.
La luz, además, vuelve a adquirir importancia ya no sólo como un elemento tomado en cuenta para la creación de la obra, fijada a través de los volúmenes propios de la ciudad, sino que también aparece como un elemento externo invitado que, proyectado sobre la obra, nos descubre la importancia de las sombras propias de sus rascacielos sobre las calles de la ciudad. ESPANTALEÓN integra la luz y le devuelve su libertad, permitiendo que su movimiento a través de la obra nos muestre una nueva percepción de la misma.
ESPANTALEÓN, a través de First Apple, encuentra los nuevos colores que empiezan a resurgir en la ciudad que nunca duerme y que nunca dejará de respirar. Una obra con cierto aire retro, pop y digital que nos invita a sumergirnos y a sentir la urbe más cosmopolita del mundo.
Este proyecto de11 obras como homenaje a la ciudad de NY, se acompaña con otro proyecto de otras 11 obras dedicadas al atentado 11S.