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Amparo Estrada
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Galería de Amparo Estrada
Del mundo en que vivimos sólo conocemos el aspecto, no la realidad, es un mundo en que la inmovilidad no existe, la naturaleza se diluye en una imponderable apariencia.
La tierra, los árboles, el cielo, no tienen existencia propia, son frágiles reflejos sumergidos en el agua, absorbidos por ella.
Mi pintura habla de esos reflejos, de las fluideces, de las sensaciones, de los roces y los estremecimientos, de esos juegos que se desenvuelven en el agua que fluye ininterrumpidamente, que no se deja apresar.
Mujeres de tierra.